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Recortar y pegar: por qué las tijeras ayudan a crecer

Recortar y pegar no es solo una actividad para entretenerse: desarrolla la motricidad fina y la atención, y prepara la escritura. Nuestros consejos por edad.

Publicado el · 2 min de lectura
  • Motricidad fina
  • Infantil
  • Consejos

Sujetar unas tijeras, seguir una línea y luego pegar una pieza en el lugar correcto: para un adulto, es algo trivial. Para un niño de 3 a 6 años, es un verdadero entrenamiento que pone en juego la mano, los ojos y el razonamiento a la vez.

Lo que el niño trabaja de verdad

  • La motricidad fina: abrir y cerrar las tijeras fortalece los pequeños músculos de la mano, los mismos que luego servirán para sujetar el lápiz.
  • La coordinación ojo-mano: seguir una línea de puntos exige ajustar el gesto constantemente.
  • La atención y la planificación: hay que girar la hoja en lugar de las tijeras, anticipar las curvas y mantener la pieza entera.
  • La lógica: cuando la pieza recortada debe pegarse en el lugar correcto (un número, un color, una serie), el gesto está al servicio de un razonamiento.

Nuestras referencias por edad

3-4 años: los primeros cortes

Propón tiras de papel estrechas que se corten de un solo golpe y, después, líneas rectas cortas. Unas tijeras de punta redonda adaptadas a la mano del niño (¡y a los zurdos!) marcan la diferencia.

5-6 años: curvas y formas

Llegan las líneas curvas y las formas sencillas (círculo, cuadrado, ficha redonda). Es el momento ideal para las fichas en las que se recorta y luego se asocia: contar pepitas y pegar la rodaja sobre el número correcto, por ejemplo.

7-8 años: precisión y proyectos

Los recortes se vuelven más finos y forman parte de retos: puzles que reconstruir, piezas que girar, simetrías que completar.

Algunos consejos prácticos

  1. Sienta al niño a una mesa, con los pies apoyados y la hoja bien plana.
  2. Enséñale el gesto: pulgar arriba, tijeras rectas; es la hoja la que gira.
  3. Mejor sesiones cortas (10 a 15 minutos): es preferible parar antes de que llegue el cansancio.
  4. Valora el esfuerzo más que la perfección: un borde un poco tembloroso es normal.

Una buena ficha de recortar tiene trazos gruesos y bien contrastados, piezas lo bastante grandes para manos pequeñas y un margen cómodo alrededor de cada elemento.

Es justo lo que buscamos en nuestros talleres de recortar y pegar. Descúbrelos en el catálogo de actividades.

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